GIRa/ junio 21, 2017

Actualmente en el ámbito de la resolución de conflictos podemos escoger entre diferentes opciones como pueden ser el proceso judicial, el arbitraje, la mediación u otros sistemas auto o heterocompositivos.

Todas las opciones son buenas, la clave está en informarse y saber cuál es la mejor, en función de lo que nos puede aportar cada una de ellas, y de nuestros intereses, prioridades y objetivos.

La mediación es un método de resolución de conflictos voluntario y confidencial, para llegar a un acuerdo satisfactorio, para ambas partes, mediante la intervención de una tercera persona imparcial, neutral y experta en la gestión y resolución de conflictos.

En el marco organizacional, cuando una empresa disminuye los beneficios, o se cree que puede no ser competitiva, se suele relacionar con:

  • la falta de competencia,
  • la baja aceptación por el mercado de un producto determinado,
  • empeoramiento de la situación económica, …

Y no se tienen en cuenta otros indicadores que pueden tener la misma o más importancia que los anteriores, y que pueden ser la causa de éstos o ser un problema en sí mismos:

  1. a nivel interno, estos otros factores los podríamos identificar en las relaciones del personal de la empresa, en el liderazgo, en la gestión de equipos, en la falta de la definición de objetivos y de valores corporativos claros, en la deficiente comunicación interna, ..
  2. Y a nivel externo: la relación de la empresa con los proveedores y los clientes, la opinión pública, la relación con la comunidad y el entorno.

COMPETITIVIDAD DE LAS EMPRESAS

Profundizando en el concepto de competitividad, según la Enciclopedia catalana la competitividad es la capacidad para la producción y venta de productos y la prestación de servicios en los mercados interiores y exteriores.

Como añadido a la definición hay una explicación que dice:

“El objetivo esencial de una estrategia de fomento de la competitividad es potenciar la capacidad de adaptación eficiente de la economía ante cambios en la tecnología, en los mercados y en las instituciones …. Tradicionalmente se han identificado como factores determinantes de la competitividad los costes y los precios, pero actualmente hay que añadir otros nuevos, tales como la tecnología, la calidad, el diseño, la comercialización, los servicios de postventa, la imagen, la marca y en general todo el marco macroeconómico. “

Por lo tanto podemos advertir que para que una empresa u organización sea competitiva se tendrán en cuenta los costes así como otros factores como el servicio postventa, imagen, reputación, …

Así, también, la mediación es un instrumento que puede ayudar a mejorar la competitividad en las empresas porque, entre otros motivos, facilita adecuar las relaciones a las nuevas circunstancias.

En este sentido, desde el Derecho ya se contempla la posibilidad de adaptar las obligaciones a las nuevas circunstancias, como por ejemplo, con la novación, en el sentido de sustituir unas obligaciones establecidas con anterioridad por otras adaptadas al momento actual.

Esta figura jurídica permite que se mantengan las relaciones y el vínculo entre las partes.

LAS RELACIONES INTER-PERSONALES

La mediación es un instrumento que facilita y permite que este proceso de cambio, de recomposición de las relaciones se dé con el menor coste posible y el máximo beneficio posible para ambas partes – incluso sin necesidad de cambiar las obligaciones, ya que quizás el conflicto se genera por la interpretación o el modo de llevarlas a cabo.

Si se observa el funcionamiento de las empresas – y en general de la sociedad -, podemos advertir que todo se basa en las relaciones entre empresas, organizaciones y, en resumen, personas que las integran y que las hacen funcionar.

Por lo tanto, es esencial conocer cómo se desarrollan estas relaciones, su resultado y sus efectos, que siempre pueden tener una traducción económica.

Hoy, ya no es válido que sólo una parte gane en la relación o que la ganancia sea desproporcionada y desequilibrada respecto al otro. Si pasa, la empresa que no ha conseguido una ganancia o considera que no tiene una ganancia suficiente, buscará otra relación de negocio más desequilibrada a favor de sus intereses, por lo que la relación será más débil y vulnerable al conflicto.

MEDIACIÓN EN LAS EMPRESAS

La mediación se centra precisamente en las relaciones, en cómo se producen, situándose en el presente, conociendo el pasado, pero proyectando las relaciones hacia el futuro, generando confianza – que significa menos costes de vigilancia y garantías, sustituidos por mecanismos de colaboración.

Por lo tanto, todo conflicto, que afecta a la capacidad de las empresas para la producción y venta de productos y la prestación de servicios en los mercados interiores y exteriores, es un factor que resta competitividad y con la mediación tenemos la capacidad de superarlo y transformarlo en una oportunidad de cambio, incluso mejorando la relación, permitiendo ser más eficaces y eficientes.

La mediación es tan útil y económica para evitar el conflicto (función preventiva) como para resolverlo i construir un nuevo marco de relaciones más equilibrado, sólido, sostenible i beneficioso.

Sin duda, la mediación es un instrumento que ayuda a ser más competitivos a nivel individual (beneficios propios) como colectivo (agregación de los beneficios individuales i sus efectos).

 

Meritxell Bosch Torreblanca, en colaboración con Natàlia Flores Pujol y Marta Méndez Pichot.